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La importancia del mantenimiento en el área
de transmisión
En esta entrevista, el ingeniero Alfredo López Tagle
enfatiza la necesidad del mantenimiento en subestaciones y líneas.
Reconoce la importancia del capital humano en la labor de la
Gerencia de Subestaciones y Líneas y comenta las experiencias
obtenidas con el trabajo que ha llevado a cabo el Instituto de
Investigaciones Eléctricas en cuanto al desarrollo de
equipo, como un banco móvil de capacitores, su asesoría
en la elaboración de manuales y su trabajo en la corrección
de problemas de contaminación de líneas.
Ingeniero, ¿cuál es la labor de la Gerencia
de Subestaciones y Líneas?
Somos responsables de determinar
las políticas de mantenimiento del área de transmisión
y transformación en las subestaciones y líneas,
básicamente del equipo eléctrico primario: interruptores,
transformadores de corriente y de potencia, cuchillas; también
consideramos la alimentación de servicios propios para
estos equipos en las subestaciones y todo lo inherente a las
líneas de transmisión. Además, vigilamos
que el mantenimiento se realice con las técnicas más
modernas en las áreas de transmisión y transformación
en todo el país.
También trabajamos en otros aspectos: la modernización
de las subestaciones que tienen entre 25 y 30 años de
operación; la puesta en servicio de las nuevas instalaciones,
y la labor en actividades de restablecimiento de emergencia.
La principal acción de emergencia es el restablecimiento
de líneas afectadas por tormentas tropicales, huracanes,
tornados o sismos.
Retomando el tema de modernización de subestaciones, me
gustaría comentar que entre 1990 y 1994 se modernizó
totalmente la subestación Pitirera de la central hidroeléctrica
Infiernillo, que está situada entre Guerrero y Michoacán,
sobre el río Balsas; la subestación Temascal, del
Área de Transmisión y Transformación Oriente,
y la subestación Valle de México. Actualmente tenemos
en proceso de modernización la subestación Texcoco,
este es un trabajo en conjunto con la Coordinación de
Proyectos de Transmisión y Transformación.
Se han hecho modernizaciones parciales en Malpaso, Minatitlán,
Temascal, Puebla y Texcoco.
Debemos recordar que la Comisión Federal de Electricidad
vive una dinámica continua: aproximadamente cada año
entran en servicio 1 500 kilómetros de línea de
transmisión, cuatro subestaciones y 40 ampliaciones.
El año pasado, por ejemplo, entraron en servicio ampliaciones
muy importantes en Texcoco, Donato Guerra, Ticul, Escárcega,
y entrarán en servicio la subestación Chinameca,
en Veracruz, y en el Área Baja California, la subestación
Mexicali Centro.
¿Por qué es importante el mantenimiento?
Las instalaciones eléctricas deben tener una vida útil
de unos 30 años, los transformadores de potencia pueden
durar hasta 45 años; sin embargo, como cualquier equipo,
tienen secciones sujetas a desgaste que deben reemplazarse en
periodos menores, tal es el caso de partes de interruptores y
transformadores. Así, cada año se debe hacer una
revisión general y preventiva de las instalaciones y
de las líneas de transmisión. El objeto es lograr
que las instalaciones de transmisión tengan una disponibilidad
al cien por ciento, así como una alta confiabilidad; esto
quiere decir que no debe afectarse en absoluto la continuidad
de la transmisión y que el equipo opere sin riesgos de
fallas; que las fallas se detecten por diagnóstico antes
de que puedan ocurrir. Vale la pena enfatizar que es muy importante
el mantenimiento correctivo.
¿En qué consiste el mantenimiento correctivo?
En el mantenimiento correctivo se reparan los equipos con
problemas. Aunque se tenga un buen mantenimiento preventivo y
periódicamente se hagan pruebas de diagnóstico
y que el equipo sea de buena calidad, siempre existe la probabilidad
de que algún elemento falle, por ejemplo, por una descarga
eléctrica demasiado intensa, por corrosión ambiental
severa o por cualquier otra causa. En esos casos contamos con
material de reserva para sustituir rápidamente el equipo
con problemas. Se tiene equipo de prueba e información
técnica a la mano, así como personal capacitado;
se pueden abatir tiempos y no perder eficacia.
Sumario
¿Cuáles son los principales retos de la Gerencia?
Mantenerse al día en el desarrollo tecnológico
y capacitar continuamente al personal.
Otro desafío es seleccionar adecuadamente las instalaciones
por modernizar, tomando en cuenta el presupuesto disponible.
También debemos hacer frente a las emergencias, como los
huracanes que afectan las costas del Golfo de México y
del océano Pacífico.
La importancia del mantenimiento en el área de transmisión
Retomando el tema de la investigación y el uso de la
tecnología ¿Cómo ha sido el trabajo con
el Instituto de Investigaciones Eléctricas?
Ha sido un soporte para investigar
y probar nuevos materiales aplicados a líneas y subestaciones.
El Instituto también nos ayuda a corregir problemas de
contaminación de líneas. Los estudios que hemos
hecho con él nos han llevado a evaluar el nivel de contaminación
de forma distinta a la tradicional, han provocado que la misma
industria haya modificado los perfiles de sus aisladores. De
esta manera se ha aplicado cierta innovación y mejoras
en el control de la contaminación. Como ejemplo, hemos
corregido y controlado los problemas de contaminación
en las líneas de Villa de García Frontera Monterrey,
que durante varios años se veía afectada.
Por otra parte, el IIE nos ha apoyado en el análisis de
los problemas internos de los transformadores, esto es, en evaluar
cómo evoluciona una falla incipiente en un transformador.
Actualmente tenemos cinco sistemas de monitoreo en línea
instalados en las subestaciones de Malpaso, Temascal, Puebla,
y Huinalá.
Asimismo, el Instituto laboró con nosotros cuando ocurrió
el sismo en Manzanillo, Colima. El IIE realizó las pruebas
de evaluación de 36 boquillas de transformadores que se
dañaron.
De igual manera, ha trabajado en la elaboración de
programas de inventario de transformadores y se evaluó
su mantenimiento. Estos proyectos han logrado resultados concretos,
puede ser que no sean espectaculares, pero son muy útiles.
Otro ámbito en donde el IIE ha colaborado con nosotros
es en la capacitación, nos ha apoyado en la impresión
y revisión de nuestros manuales de mantenimiento.
Recientemente construimos con el IIE un banco móvil de
capacitores en paralelo que se envió a Acapulco en cuanto
estuvo listo, pues ahí tenemos problemas de regulación
de voltaje. Está operando satisfactoriamente.
¿Existe algún área en donde usted
considere que el Instituto puede incursionar, aparte de los proyectos
que ha nombrado?
El Instituto nos puede seguir respaldando en distintas áreas:
materiales aislantes, monitoreo de transformadores, evaluación
de boquillas de transformadores y en interruptores de potencia,
así como en la construcción de otros equipos móviles.
¿Cuáles son los planes de la Gerencia a corto
y mediano plazo?, ¿puede empatar el IIE en algunos de
ellos?
Los planes versan principalmente
sobre el personal, sobre su actualización constante en
cursos y supervisiones directas de campo. Hemos capitalizado
las experiencias de casi todas las fallas importantes que suceden
en el país.
Queremos seguir incrementando las reservas necesarias para afrontar
el envejecimiento de los equipos con la suficiente anticipación
y eficiencia.
Debemos introducir constantemente mejoras tecnológicas
en instalaciones. Para los próximos años se espera
tener una tensión de 765 kV en la red nacional, esto nos
ofrece un reto interesante.
Me gustaría agregar que la ingeniería es un área
que está en constante evolución. El Instituto de
Investigaciones Eléctricas puede brindarnos un gran apoyo
si participa con nosotros en la preparación de cursos
de actualización, seminarios y prácticas para nuestros
ingenieros.
Sumario
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La operación del Banco Móvil
de Capacitores en la subestación Los Amates
Pesa 34 toneladas. Para transportarlo se utilizan dos plataformas
de tráiler de 12.20 metros de largo, 3.30 metros de ancho
y 4.15 de altura que soportan hasta 28 toneladas cada una. Reto
de la ingeniería, el Banco Móvil de Capacitores
diseñado en el Instituto de Investigaciones Eléctricas
(IIE) es el primero de su tipo en nuestro país y en el
mundo en esa clase de voltaje.
Con una potencia reactiva teórica de 29.1 MVAr para la
conexión de 30 MVA y de 230 MVAr para la conexión
de MVA, el Banco Móvil de Capacitores se diseñó
para operar en un sistema de 115 kV y proporcionar una potencia
reactiva trifásica ajustable a 20 o 30 MVAr, con lo que
brinda una compensación emergente de potencia reactiva
cuando así lo requiere la Comisión Federal de Electricidad
(CFE).
Transportar el Banco desde las instalaciones del IIE en Temixco,
Morelos, hasta la subestación de Los Amates en Acapulco,
Guerrero, fue todo un reto, era la primera vez que un Banco de
estas dimensiones y características tenía que circular
por autopistas y caminos vecinales. El trayecto se hizo a una
velocidad promedio de 40 kilómetros por hora y se llegó
a destino sin contratiempos. Tanto el traslado como la energización
del campo se hicieron en cinco días. El Banco Móvil
de Capacitores quedó energizado en la subestación
Los Amates el 12 de diciembre de 1998. Desde entonces ha trabajado
día con día desde las 9:00 hasta las 23:00 horas
de manera ininterrumpida y sin presentar problemas.
Ya en la subestación Los Amates, cercana al puerto de
Acapulco, el ingeniero Héctor Aragón García,
jefe del Departamento de Análisis Técnicos de la
Gerencia de Subestaciones y Líneas, comenta a Boletín
IIE: "El Banco Móvil de Capacitores se ha convertido
en una alternativa dinámica y ha resultado bastante efectivo.
No es que ya no se requieran bancos fijos, pero el Banco Móvil
es una opción nada desdeñable, sobre todo porque
el servicio debe seguir otorgándose en tiempo y calidad,
y una manera confiable, económica y segura de hacerlo
es con este tipo de equipo. Estamos usando el Banco Móvil
al cien por ciento de su capacidad".
Debido a los resultados que se han obtenido, se tiene la idea
de contar con más bancos móviles, uno para la zona
norte, otro para el centro, y uno más para la zona sur,
con esto se evitarían gastos de traslado y se podrían
tener disponibles en todo momento.
Por su parte, el ingeniero Trinidad Fuentes Pinzón, jefe
de Subárea de la CFE, comenta que el personal de la CFE
hizo los trabajos operativos de la puesta en servicio del Banco
bajo la supervisión de los ingenieros del Instituto y
de la Comisión. "Se trabajó en conjunto con
el Instituto de Investigaciones Eléctricas, le indicamos
la capacidad que esperábamos tener, con cuánto
voltaje queríamos trabajar y en qué tiempo, además
de las características generales que se debían
cuidar. Ya con esa información, los investigadores del
IIE analizaron qué equipos eran los más adecuados;
en conjunto revisamos los diseños que proyectaban hasta
que llegamos a un consenso final. Entre las características
del Banco figuraba que pudiera circular por las carreteras de
la república mexicana y que no sobrepasara los 4.15 metros
de altura.
Una vez instalado en Los Amates, y gracias a esta primera experiencia,
ahora podríamos instalar el Banco en un par de días.
Todavía se pueden optimar varios aspectos, pero es importante
mencionar que cuando el Instituto entregó el Banco, éste
ya tenía un destino y una labor que realizar".
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Sumario
ALFREDO LÓPEZ TAGLE

Ingeniero mecánico electricista (1967) egresado
de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Ha sido profesor de la Facultad de Ingeniería de la UNAM,
ingeniero en mantenimiento eléctrico en Monsanto Mexicana,
ingeniero de ventas de equipo eléctrico del ASEA de México,
superintendente de Montaje Eléctrico en Alen S.A. En 1971
ingresó a la CFE, en donde ha desempeñado diversos
puestos, entre ellos: superintendente eléctrico de la
central termoeléctrica Nachicocom, Valle de México
y Tula; superintendente eléctrico regional RGT Central;
supervisor en la Oficina de Equipo Primario; jefe de la Oficina
de Estudios de Sistemas y de la Oficina de Equipo Eléctrico
Primario en la Gerencia de Generación y Transmisión;
subgerente y, actualmente, gerente de Subestaciones y Líneas.
Fundador del Comité de Especialistas de Máquinas
Eléctricas Rotatorias, presidente de la Generación
1963 de la Facultad de Ingeniería y coordinador del Operativo
de Emergencia en la CTT-CFE y miembro de la AMIME, donde actualmente
es integrante del Comité Ejecutivo de la Sección
Metropolitana. Entre otras distinciones, ha recibido las medallas
Adolfo López Mateos (1994) y Benito Juárez (1998).
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